Tenés miedo. Todo es a medias, hasta donde sentís que tenés el control. La receta de tu vida es un eterno "sí pero no" con una pizca de "no sé".

El miedo paraliza. Y te quedás quieto, ahí donde estás, sin moverte. Es más fácil. No salís de tu zona de confort, no te arriesgás, no te jugás porque "mirá qué van a decir los demás" o "no va a funcionar". ¿Y si sí funciona? ¿Qué importa lo que hablen si a vos te hace bien?

El miedo a veces no se ve, se esconde detrás de un "no". Hacés una cosa y tu boca dice otra. En el fondo, tenés miedo a perder. ¿Y si ganás?

Comentarios

Entradas populares